El Desafío de la Rotonda: Redes Neuronales vs. el Caos Español
Imagina esta situación: Tu Tesla se aproxima a una turborotonda de tres carriles en la M-40 de Madrid. Es hora punta. Un taxi se cruza desde el carril interior sin señalizar, una moto zigzaguea por tu derecha y las líneas del suelo están medio borradas.
En Silicon Valley, una rotonda es un círculo perfecto y tranquilo. En España, es un campo de batalla donde la duda se paga con pitidos (o algo peor). Mientras celebramos la llegada del FSD v13 y las pruebas de los 19 vehículos autorizados por la DGT, surge la pregunta del millón: ¿Puede una red neuronal entrenada en California sobrevivir a la "ley de la selva" de una rotonda española?
