El Talón de Aquiles Urbano: FSD frente a ciclistas y patinetes en España

Barcelona, 08:15. Un patinete aparece por tu derecha, un ciclista entra en el carril bus y un coche de reparto abre la puerta sin mirar. En ese segundo no hay margen para "recalcular": la IA debe anticipar. El 22 de noviembre de 2025 Tesla presionó públicamente en X con un calendario para Europa; dos días después, el 24 de noviembre de 2025, la RDW aclaró que solo hay una demostración prevista para febrero de 2026, sin aprobación garantizada y con el calendario aún sujeto a revisión. Con la UNECE endureciendo los requisitos de sistemas tipo DCAS, el verdadero examen europeo no es una autopista vacía: es la micro‑movilidad urbana.
El detonante europeo: más asistencia, más responsabilidad
La regulación UNECE para Driver Control Assistance Systems (Reglamento UN R171) entró en vigor el 30 de septiembre de 2024. No es un simple sello: define estos sistemas como asistencia de nivel 2 y exige conductores atentos, avisos claros y comunicación proactiva de límites. En paralelo, la RDW ha confirmado que Tesla debe demostrar en febrero de 2026 que FSD Supervised cumple los estándares requeridos, y que el calendario aún está por confirmarse. No hay “fecha de lanzamiento”, hay una prueba dura de seguridad.
Además, el 14 de febrero de 2026 Tesla dejará de vender FSD como compra única y pasará a un modelo exclusivamente por suscripción. Eso aumenta la presión por demostrar valor real en mercados difíciles como el europeo: el producto ya no se defiende solo por “promesas futuras”, sino por rendimiento observable hoy.
La lectura estratégica es simple: Europa está dispuesta a aceptar más automatización solo si el sistema demuestra control fino en escenarios reales. Y en ciudades españolas, esos escenarios están dominados por bicicletas y patinetes.
España no es California: la micro‑movilidad manda
En muchas ciudades españolas, los carriles se mezclan, las señales son ambiguas y las trayectorias de patinetes cambian en un par de metros. El coche autónomo no se enfrenta a un único vehículo, sino a un enjambre de trayectorias que requieren negociación social:
- Ciclistas que adelantan por la izquierda pero se cruzan para girar a la derecha.
- Patinetes que invaden el carril de circulación cuando la calzada se estrecha.
- Carriles bici discontinuos que obligan a “leer” intenciones más que líneas.
Expectativa: “Si la red neuronal ve a un ciclista, frenará y ya está.”
Realidad: el sistema debe predecir si el ciclista va a cambiar de carril, si va a frenar o si va a zigzaguear. Eso exige algo más que detección: exige modelado de intención.
El reto técnico: predicción y negociación, no solo detección
En entornos urbanos, la decisión correcta no siempre es frenar. A veces es mantener velocidad, otras es ceder el espacio, y otras es crear hueco para que un ciclista termine su maniobra con seguridad. Para FSD, esto implica tres niveles críticos:
- Predicción multimodal: interpretar señales sutiles (posición del cuerpo, ángulo del manillar, velocidad relativa) para estimar próximas trayectorias.
- Negociación social: dejar claro a los demás qué vas a hacer (micro‑frenos, posicionamiento dentro del carril, movimientos suaves) para evitar sustos.
- Confort + legalidad: mantener distancias laterales seguras sin invadir carriles de forma agresiva ni bloquear el tráfico.
Si la IA se comporta como un humano inseguro, el entorno reacciona peor. Pero si se comporta como un humano demasiado agresivo, el regulador lo tumba. Ese es el equilibrio europeo.
Qué tendrá que demostrar Tesla en 2026
Para que Europa confíe en FSD, el sistema debe demostrar métricas claras en micro‑movilidad urbana:
- Tasa de falsas alarmas baja: no “frenar por miedo” ante cada bicicleta lejana.
- Deceleraciones suaves y predecibles: evitar frenazos que asusten al ciclista.
- Adelantamientos legales y seguros: respetar distancias laterales y señalización.
- Gestión de carriles mixtos: interpretar cuando el carril bici se integra y cuándo no.
Si Tesla quiere aprobar en la UE, la evidencia tendrá que incluir datos reales de calles europeas y no solo simulaciones o vídeos llamativos. En España, las bicis y patinetes son el filtro más realista para separar “autonomía demo” de “autonomía usable”.
Conclusión: el futuro se juega en el carril bici
Europa ya no discute si la IA puede girar. Discute si puede convivir con los usuarios más vulnerables. El FSD que conquiste Madrid, Barcelona o Valencia será el que haya aprendido a negociar con ciclistas y patinetes en tiempo real.
Si quieres seguir este debate, lee también nuestra visión sobre la revolución end‑to‑end del FSD y nuestro análisis de por qué Europa pone el foco en la atención del conductor en este post. Cuéntanos en comentarios: ¿qué situación urbana crees que será el verdadero “examen final” en España?
Fuentes
- UNECE — "New UN regulation paves way for deployment of driving assistance systems worldwide" (04 Oct 2024): https://unece.org/media/press/395206
- RDW — "RDW response following Tesla’s call to action" (24 Nov 2025): https://www.rdw.nl/en/news/2025/rdw-response-following-teslas-call-to-action
- TechCrunch — "Tesla FSD software may not be approved by EU regulator after all" (24 Nov 2025): https://techcrunch.com/2025/11/24/tesla-fsd-software-may-not-be-approved-by-eu-regulator-after-all/
- The Verge — "Tesla to stop selling FSD as a standalone package and switch to subscription only" (04 Feb 2026): https://www.theverge.com/news/861705/tesla-fsd-stop-selling-standalone-subscription-only