La Prueba del 'Pan Caliente': FSD vs. La Doble Fila Española
Es domingo por la mañana en una calle estrecha de Chamberí o L'Eixample. Delante de ti, una furgoneta de reparto (o el vecino del quinto) ha decidido activar el botón mágico de "puedo aparcar donde quiera": los cuatro intermitentes de emergencia. Está en doble fila, bloqueando tu carril. A tu izquierda, una línea continua infranqueable.
Para un conductor humano español, la decisión es automática: mirar, señalizar, invadir ligeramente el carril contrario con precaución y continuar. Pero para una Inteligencia Artificial entrenada en las amplias avenidas de California, esta maniobra es un dilema existencial.
¿Cómo se comporta el FSD (Full Self-Driving) ante la institución nacional de la "doble fila"? ¿Sabe diferenciar entre un atasco y un obstáculo?
El Dilema de la Línea Continua
Aquí es donde la tecnología choca frontalmente con la normativa y la costumbre. En el código estricto de una máquina, una línea continua es un muro virtual. "No pasar". Sin embargo, la realidad de la conducción europea requiere flexibilidad.
La Dirección General de Tráfico (DGT) es clara pero matizada: aunque rebasar una línea continua está prohibido para adelantar, existe una excepción crucial para rebasar obstáculos o vehículos inmovilizados, siempre que se haga sin peligro. Un coche en doble fila sin conductor se considera un obstáculo.
El desafío para el Tesla no es legal, es perceptivo.
¿Atasco o "Voy a por tabaco"?
Para que el FSD decida iniciar la maniobra, su red neuronal debe responder a una pregunta crítica en milisegundos: ¿Este vehículo está esperando al tráfico o está aparcado ilegalmente?
- Luces de emergencia: Si el coche de delante tiene los warnings puestos, el FSD v13+ suele identificarlo rápidamente como un obstáculo estático.
- Puertas abiertas/Peatones: La detección de una puerta abierta o un conductor saliendo del vehículo es una señal de "go" inmediata para la IA.
- El "Creep" de la duda: Si no hay señales claras, verás que tu Tesla avanza lentamente (creeping), asomando el morro para "ver" más allá del obstáculo. Es un comportamiento casi humano, buscando confirmación visual de que el carril contrario está libre.
La Evolución: De la Parálisis a la Fluidez
En las primeras versiones (FSD Beta v11), encontrarse un coche en doble fila en una calle de un solo carril por sentido era garantía de intervención humana. El coche simplemente se detenía detrás, esperando eternamente a que el "tráfico" se moviera.
Con las actualizaciones recientes que estamos viendo en la flota de prueba en España (FVA-03/2025), el comportamiento ha cambiado radicalmente:
- Asertividad Calculada: El sistema ahora "entiende" que si el vehículo de delante no se ha movido en 5 segundos y no hay semáforo en rojo, probablemente no se va a mover.
- Invasión Mínima: A diferencia de un humano que quizás invade todo el carril contrario, el FSD calcula la trayectoria ajustada al milímetro, pisando la línea continua solo lo estrictamente necesario para pasar.
El Reto Pendiente: La Comunicación
Donde el FSD todavía tiene que aprender "español" es en la negociación. En nuestras calles, a menudo el adelantamiento a un doble fila implica que el coche que viene de frente te ceda el paso o viceversa. Un ligero gesto, una ráfaga de luces.
Actualmente, el Tesla es un conductor tímido. Si ve venir a alguien de frente, abortará la maniobra mucho antes que un conductor madrileño. Y quizás eso sea bueno. La seguridad (Safety First) siempre debe primar sobre la prisa por esquivar al repartidor.
Conclusión
La "doble fila" es uno de esos edge cases culturales que demuestran por qué la conducción autónoma es tan difícil de globalizar. No basta con enseñar al coche a conducir; hay que enseñarle a entender el contexto social de la carretera.
Por ahora, si te encuentras bloqueado por alguien comprando el pan, ten paciencia. Tu Tesla está pensando, calculando y, sobre todo, aprendiendo que en España, las reglas a veces tienen notas al pie.