China como espejo: cuando un regulador decide que "FSD" no es lo que Tesla vende
A las 08:15, sales de un garaje estrecho en un barrio antiguo. La calle es de un solo carril, sin marcas claras. Una furgoneta invade tu lado, una moto se cuela por la derecha y, 20 metros más adelante, un panel luminoso cambia el límite de velocidad por obras. Esta es la Europa real.
Ahora imagina que tu sistema de conducción automatizada es excelente en EE.UU., pero el segundo gran examen fuera de casa no es Madrid ni Berlín. Es China. Y lo interesante no es solo si "funciona". Es quién decide qué significa funcionar.

