Europa obliga a explicar los límites del FSD: el examen real es la atención del conductor
Son las 07:40 en la A‑6 entrando a Madrid. El FSD traza la curva, pero el panel muestra una alerta: “manos al volante”. En Europa, esa escena no es un detalle: es el núcleo de la homologación. Aquí no basta con que la IA conduzca bien; tiene que explicar sus límites y mantener al humano despierto.