El siguiente examen europeo de FSD no es político: desplegar IA sobre una flota desigual
No hará falta esperar a una gran votación en Bruselas para descubrir si FSD está listo para España. Bastará con una escena mucho más doméstica: un propietario de Model 3 abre la app de Tesla, busca la suscripción, descubre que su coche aún no cumple todos los requisitos, espera una OTA o quizá una actualización de hardware, y entiende que el verdadero cuello de botella europeo no es solo jurídico. Es logístico, técnico y profundamente físico.
Porque, a 12 de mayo de 2026, Tesla ya no está describiendo FSD en Europa como una promesa abstracta. En sus páginas oficiales para Países Bajos, la compañía deja por escrito algo mucho más importante: la disponibilidad depende del hardware, la versión de software, el modelo, el año del vehículo, el país y la aprobación legal. Y en su actualización trimestral del 22 de abril de 2026, además de confirmar la aprobación neerlandesa, Tesla explicó que está convirtiendo FSD en producto recurrente, con una nueva Self-Driving App para vehículos AI4 y una estrategia cada vez más clara de suscripción.

