Cuando el conductor se cansa: el verdadero test del FSD en Europa
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Son las 2:47 de la madrugada en la A-2. Has llegado tarde, el tráfico es mínimo, y el coche empieza a detectar pequeñas derivas. En ese momento, una pantalla no debería invitarte a relajarte; debería exigir foco total. Ese matiz —humano, no algorítmico— es el gran cuello de botella para el FSD en Europa.