Ámsterdam enseña la demo; España pondrá el examen final a FSD en las calles estrechas
En una calle de doble sentido de cualquier pueblo castellano, la conducción autónoma no se juega en un giro bonito ni en una glorieta limpia. Se juega cuando aparece una furgoneta de reparto medio subida a la acera, un coche viene de frente y solo queda una pregunta: ¿entiende la red neuronal que aquí no basta con ver, sino que hay que negociar?
Ese, a 24 de marzo de 2026, es el hueco real entre la promesa de Tesla y el examen europeo. Mientras la compañía mantiene ride-alongs oficiales de FSD (Supervised) en Tesla Amsterdam y Tesla Utrecht hasta el 31 de marzo, su propia documentación sigue recordando algo importante: la disponibilidad depende de la región, de la aprobación regulatoria y de que los conductores sean especialmente cautos en países nuevos. La noticia, por tanto, no es solo que Europa vea demos. La noticia es que la IA se acerca al momento en que tendrá que demostrar cortesía, precisión y sangre fría en la España menos fotogénica.



